Para una piel hermosa es necesario un cuidado regular y constante.
Cuidadosamente seleccionado, uno que no altere el pH de tu piel ni permita que la barrera cutánea se dañe o reseque a largo plazo. Es importante ser delicados y amables con nuestra piel, cuidarla tanto por fuera como por dentro. Ningún gel limpiador de alta calidad ayudará si primero no solucionamos los problemas internos.
Para que tu rutina de cuidado sea interesante y divertida, he preparado para ti un texto breve pero lleno de información sobre cómo cuidar la piel del rostro.
- ¿Por qué limpiamos la piel del rostro?
Las obligaciones diarias, actividades, influencias externas e internas, estrés, polvo, ácaros, sudor, maquillaje… y muchos otros factores cargan nuestra piel durante el día. Se acumulan en nuestro rostro y permanecen allí hasta que los eliminamos y ayudamos a la piel a respirar. La piel limpia es la base de cualquier cuidado de calidad, ya que permite que la piel esté bien preparada para los siguientes pasos y evita la aparición de impurezas, granos y poros obstruidos que pueden surgir por una limpieza incorrecta durante la noche.
- Elección del producto limpiador adecuado.
Cuando entiendes lo importante que es limpiar el rostro de forma regular y constante, puedes enfocarte en las necesidades de tu piel. Es fundamental conocer el tipo y estado de tu piel. Hablaremos de esto en otra ocasión. Para que sepas cómo se siente tu piel. Tu producto limpiador no debe alterar la barrera cutánea ni el pH de tu piel. Evita productos agresivos, pero elige uno que sea lo suficientemente efectivo y limpie bien tu piel.
- Tipos de productos limpiadores
Cuando determines tu tipo de piel, te será más fácil elegir un producto limpiador adecuado, reduciendo la posibilidad de una elección incorrecta. Desde hace tiempo, las aguas micelares son muy populares en el mercado, ya que eliminan el maquillaje de forma rápida y sencilla. Algunas son muy efectivas y eliminan incluso la protección SPF. Sin embargo, no te dejes engañar por el marketing que dice que no es necesario enjuagar. Recuerda que el agua micelar es un limpiador que siempre debes retirar, sin importar lo maravillosos que sean sus ingredientes. Bálsamos limpiadores, espumas, geles, cremas… el mercado está lleno de productos para diferentes tipos de piel. Siempre elige productos suaves pero efectivos. Evita los alcoholes irritantes, y los perfumes tampoco son una categoría inocente. Conocer los ingredientes en la industria cosmética y conocer tu piel son claves para encontrar un excelente producto para ti.
- ¿Cuándo limpio mi rostro?
Todos los días, por la mañana y por la noche, y también durante el día si sientes que tu piel lo necesita. Puedes adaptar el producto limpiador a tu rutina. Por la noche, asegúrate de que la piel esté bien limpia antes de dormir, y por la mañana no olvides eliminar suavemente la suciedad, el sudor y los ácaros acumulados durante la noche.
- Formas correctas de limpiar la piel
Seamos delicados con la piel. Nuestra limpieza no debe dañarla. Aplicamos los productos según las instrucciones y los enjuagamos con agua tibia. El agua demasiado caliente sobrecarga, reseca, irrita y altera el pH de la piel. Secamos con suaves toques, no con frotaciones bruscas. Recomiendo toallas suaves de algodón orgánico. Cuidemos la zona alrededor de los ojos, que es la parte más sensible y fina del rostro y requiere un cuidado especial. Asegurémonos de que la limpieza sea efectiva y que los productos se enjuaguen bien del rostro.
Al limpiar correctamente, ten en cuenta el día que ha tenido tu piel y adapta el tiempo de limpieza. Lamentablemente, limpiar la piel una sola vez no siempre es suficiente. No siempre bastará con un gel limpiador; puede que necesites combinar gel y aceite limpiador o bálsamos para lograr una limpieza de calidad.
- Mi piel del rostro está feliz, sana y limpia.
Felicidades, cuidas bien tu rutina facial y la limpieza adecuada de tu piel. Usas productos que corresponden a tu tipo de piel y no usas productos demasiado agresivos que, aunque limpien bien, eliminan demasiado sebo y dañan la capa hidrolipídica de la piel. Cuando destruimos la barrera lipídica protectora, aumenta la pérdida transepidérmica de agua, lo que conduce a una piel seca, deshidratada y propensa a la descamación.
- Mi piel no se siente bien.
- Puede haber muchos errores en el proceso de cuidado y limpieza. Reflexiona sobre tu rutina.
- Quizás solo limpias tu rostro con agua, que lamentablemente no elimina todas las impurezas.
- Usas productos que no son adecuados para tu tipo de piel.
- Has elegido productos demasiado agresivos que eliminan demasiado sebo y alteran el pH de tu piel.
- Usas agua demasiado caliente que reseca e irrita tu piel.
- Te has dejado engañar por el marketing que dice que puedes dejar el agua micelar sin enjuagar. Nunca olvides que el agua micelar es un limpiador, y los limpiadores eliminan maquillaje e impurezas y siempre deben enjuagarse.
- Te han convencido de que tónicos, hidrolatos y aguas florales son excelentes limpiadores suaves. Lamentablemente no lo son. Su propósito es completamente otro.
Para finalizar, quiero recordarte que todos los pasos para una piel hermosa y radiante son graduales y cuidadosos. Siempre piensa en cómo vas a cuidar tu piel. Cada paso en la rutina de cuidado es importante para una piel limpia y luminosa. Una limpieza facial correcta y de calidad traerá cambios positivos a largo plazo.
Cuando exploras el cuidado, comienzas a disfrutarlo, conoces tu piel y, lo más importante, con el tiempo tu piel se vuelve tan hermosa que ni siquiera piensas en la base líquida :).
Un saludo, Monika CEO, autora del blog premiado en 2018 como el mejor blog de belleza esloveno / Sugarlove blog.
